BTMS emulsionante para hacer acondicionadores y cremas capilares caseras. El BTMS es una cera autoemulsionante y un tensioactivo catiónico de origen vegetal, apto para cosmética vegana, que actúa como acondicionador del cabello: se adhiere a la fibra capilar, facilita el desenredado y ayuda a reducir el encrespado, dejando el pelo suave y manejable. En Gran Velada puedes comprar BTMS para tus formulaciones DIY de cuidado capilar, cremas suaves y lociones. Se incorpora a la fase oleosa en caliente, con una dosis del 2 al 10 % según la consistencia deseada.
El BTMS es una cera autoemulsionante y un tensioactivo catiónico de origen vegetal que se utiliza en cosmética como acondicionador del cabello. Se presenta en forma de pequeñas escamas o pellets sólidos de color blanco y procede de aceites vegetales, principalmente de colza. Aunque su elaboración pasa por procesos de síntesis, su materia prima de partida es vegetal, por lo que es un ingrediente apto para cosmética vegana.
Sus ingredientes son behentrimonium methosulfate y cetearyl alcohol (alcohol cetearílico). La parte catiónica de la molécula está envuelta por una carga eléctrica positiva. Cuando entra en contacto con el cabello —que tiende a tener carga negativa, sobre todo cuando está dañado o poroso— el BTMS es atraído y se deposita sobre la superficie de la fibra capilar. De esta forma neutraliza las cargas negativas y ayuda a reducir el encrespado y la electricidad estática que se genera durante el cepillado.
Conviene aclarar que, pese a contener la palabra «methosulfate» en su nombre, el BTMS no es un sulfato detergente como el SLS o el SLES: no es un tensioactivo de lavado agresivo, sino un acondicionador suave. Es, además, un excelente emulsionante, capaz de unir la fase acuosa y la fase oleosa de una crema y de aportar cuerpo y estabilidad a la emulsión.
El BTMS es uno de los ingredientes de referencia para elaborar acondicionadores y cremas capilares caseras. Gracias a su afinidad con la queratina del cabello, se adhiere a la fibra, facilita el desenredado en húmedo y en seco y deja el pelo suave, sedoso y fácil de peinar. Estas son sus principales propiedades:
Aunque su uso estrella es el cuidado capilar, el BTMS también es muy adecuado para cremas suaves, lociones corporales, desenredantes, mascarillas capilares y productos de maquillaje, donde aporta una textura agradable y un tacto sedoso.
El BTMS se incorpora a la fase oleosa de la fórmula y se trabaja en caliente. La dosis recomendada es del 2 % al 10 % sobre el total de la fórmula, en función de la consistencia y del nivel de acondicionamiento que se busque:
Calienta la fase oleosa —junto con los aceites y mantecas de la fórmula— hasta unos 70 °C, temperatura a la que el BTMS queda completamente fundido. Calienta por separado la fase acuosa a una temperatura similar y viértela poco a poco sobre la fase oleosa sin dejar de remover, hasta obtener una emulsión homogénea. Incorpora el conservante y los activos termosensibles cuando la mezcla haya bajado de los 40 °C. El BTMS puede combinarse con otros emulsionantes para ajustar la textura final. Almacénalo siempre en un envase bien cerrado, protegido de la luz y de la humedad.
El BTMS es una cera autoemulsionante y un tensioactivo catiónico de origen vegetal que se utiliza en cosmética como acondicionador del cabello y como emulsionante de cremas. Sirve para elaborar acondicionadores, mascarillas capilares, desenredantes y cremas suaves, a los que aporta suavidad, facilidad de desenredado y una textura estable.
No. Aunque su nombre incluye el término «methosulfate», el BTMS no es un sulfato detergente ni un tensioactivo de lavado como el SLS o el SLES. Es un tensioactivo catiónico de acción acondicionadora, suave con el cabello, que se utiliza por su capacidad para suavizar y desenredar, no para limpiar.
Sí. Sus componentes proceden de aceites vegetales y, aunque su elaboración requiere procesos de síntesis, no contiene ingredientes de origen animal, por lo que es apto para cosmética vegana. Además, se trata de un producto no irradiado.
Los números hacen referencia a la proporción aproximada de behentrimonium methosulfate —el componente catiónico acondicionador— presente en la mezcla. En un BTMS-25 ese componente ronda el 25 % y el resto corresponde principalmente a alcohol cetearílico; en un BTMS-50 la proporción del componente catiónico es mayor. A mayor proporción, mayor poder acondicionador y menor capacidad espesante.
Aunque destaca en el cuidado capilar, el BTMS también funciona muy bien en cremas suaves, lociones corporales, desenredantes, mascarillas y productos de maquillaje, gracias a su doble función de emulsionante y de agente que aporta un tacto sedoso.
Ingredientes: behentrimonium methosulfate, cetearyl alcohol.
CAS: 81646-13-1 (behentrimonium methosulfate) · 67762-27-0 (cetearyl alcohol)
EC / EINECS: 279-791-1 · 267-008-6
Aspecto: escamas o pellets sólidos de color blanco a blanco marfil.
Punto de fusión: aproximadamente 60 °C.
Origen: vegetal (derivado de aceites vegetales). Producto no irradiado. Apto para cosmética vegana.
Dosis cosmética habitual: 2 % - 10 % sobre el total de la fórmula.
Conservación: en envase bien cerrado, protegido de la luz y la humedad.
Lote y consumo preferente: ver envase.