Esencia aromática vainilla bourbon, cálida y licorosa, cruza la vainilla más cremosa con el carácter de una barrica de roble: abre con madera envejecida y un toque ahumado, se asienta en un corazón de vainilla y caramelo, y cierra con un fondo goloso de dulce de leche y azúcar tostado. Es una fragancia gourmand de perfil adulto, pensada para aromatizar velas, wax melts, jabones, cremas, sales de baño, ambientadores de mikado y perfumes. La coloración puede variar según el lote. Ingrediente cosmético. No ingerir.
La esencia aromática vainilla bourbon es una fragancia concentrada de uso cosmético que lleva la vainilla a un terreno más adulto: el de la madera de barrica, el caramelo tostado y el punto ahumado de los destilados envejecidos. Pertenece a la familia gourmand, la de los aromas comestibles, pero con un fondo licoroso que la hace menos infantil que una vainilla clásica.
Su construcción olfativa arranca con una salida de madera envejecida y ahumados suaves, evoluciona hacia un corazón de vainilla cremosa y caramelo, y termina en un fondo de dulce de leche y azúcar tostado, de mucha permanencia. El resultado es un aroma envolvente y cálido, dulce sin empalagar, que funciona igual de bien en una vela de invierno que en un perfume de autor.
Se presenta como un líquido concentrado, por lo que se dosifica en porcentaje sobre el peso total de la preparación. Es un ingrediente cosmético: no es un aroma alimentario y no debe ingerirse ni emplearse para dar sabor. Si dudas en qué se diferencia de un aceite esencial, lo explicamos en diferencias entre aceite esencial y esencia aromática.
Guarda el frasco bien cerrado, en vertical, en un lugar fresco, seco y protegido de la luz solar directa. Mantenlo alejado de fuentes de calor y fuera del alcance de los niños. Evita el contacto con los ojos y la piel: utiliza guantes al manipular la esencia sin diluir.
No. Evoca el aroma de un destilado envejecido, pero es un ingrediente cosmético sin contenido alcohólico como bebida, y no está destinado a la ingesta ni a dar sabor.
Entre un 6 % y un 10 % sobre el peso de la cera. Por debajo del 6 % el aroma apenas se percibe en frío; por encima del 10 % puede no integrarse bien y aparecer en superficie o hacer que la vela «sude». Añádela siempre en torno a los 60 °C.
Puede hacerlo. Las notas vainilladas tienden a virar la pasta hacia tonos marfil o caramelo con el paso de las semanas. No afecta a la calidad del jabón; si buscas un color estable, cuenta con ese viraje al diseñar tu pastilla.
Sí. Es una fragancia de buena permanencia, adecuada tanto para ambientadores de coche como para cera para wax melts, donde basta poca cantidad para perfumar toda la estancia.
En el fondo. Una vainilla clásica es dulce y láctea; esta añade madera de barrica, caramelo y un punto ahumado que la vuelve más seca y más adulta, con un aire de licor envejecido.